Retrato de Carlos Duarte

Retrato de Carlos Duarte (2013) for piano solo - Héctor Cavallaro

mini-documental grabado en vivo por La Persiana Films (@persianafilms) en la Unearte, en el marco del "II Ciclo de Conciertos de Música Contemporánea" organizado por la Sociedad Venezolana de Música Contemporánea, entre el 13 y 15 de junio de 2014. Caracas, Venezuela.

Score published and edited by “Ossia Project” – June 2018
#OssiaProject – What is Ossia Project? www.gordonhwilliams.com/ossiaproject/

« Retrato de Carlos Duarte » (2013) for piano solo

This piece for piano celebrates the life and work of Venezuelan pianist and composer, Carlos Duarte. Written a decade after his passing, this score is composed of « sound- objects » that pretend to embrace a certain luminosity spectrum similar to the one present in a pictorial portrait, where glitters and shadows allow to define figures and geometries, highlighting –in a literal or metaphorical way– the “face” of the portrayed. Carlos Duarte’s pianistic interpretation used to stand out by the “stabbing” character in each of its notes, from Erik Satie’s appoggiaturas in the Gnosiennes (1890-1897), to Franz Liszt’s harmonic resonances. Furthermore, his compositions emphasize the exploration of the piano’s darkest zones and a lyricism that combines the obscure abyss of a late romanticism with a “nihilistic” and melancholic poeticism from the late 20th century. His works Mara and Ayer (1985), Quinteto de fin de siglo (1999) and Requiem para un idiota (2002) are a good example of this. This homage-piece depicts several still-life objects that are loaded with esthetics and semiotic elements dispersed in a static background.

« Retrato de Carlos Duarte » (2013) para piano solo

Esta pieza para piano celebra la vida y obra del compositor y pianista venezolano Carlos Duarte. Creada a una década de distancia del fallecimiento del retratado, la partitura está compuesta de « objetos sonoros » que pretenden abarcar un espectro de luminosidad similar a los de un retrato pictórico, en donde las sombras y los destellos de luz permiten definir figuras y geometrías, hasta resaltar el “rostro” (literal o metafórico) del retratado. La interpretación pianística de Carlos Duarte se destacó por el carácter punzante en cada una de sus notas, desde las appoggiaturas en las Gnosiennes de Erik Satie hasta las resonancias harmónicas de Franz Liszt. Por otro lado, sus composiciones resaltan la exploración de las zonas sombrías del piano y un lirismo que mezcla la oscuridad del abismo de un romanticismo tardío con una poética “nihilista” y melancólica propias del final del siglo XX. Sus obras Mara y Ayer (1985), Quinteto de fin de siglo (1999) y Requiem para un idiota (2002) son un buen ejemplo de esto. Esta pieza-homenaje para piano, es una ilustración de diversos objetos estéticamente y semióticamente cargados, repartidos en un fondo estático no muy diferente a los cuadros de “naturaleza muerta”.